Diálogos mudos
Diálogos mudos.
Perdón por no atender,
no hay señal en notre dame.
Tal vez en otra oportunidad haya otra suerte,
o la misma,
pero con cambio de DNI,
cuarenta y dos millones, ¿podés creer?
Es un número largo y específico,
lástima que un código de barras no pueda describir el sabor de una don satur,
o un don satur,
es como el dilema de las patys,
o del tupperware
¿Que ambas contaminan? No
Yo no separo la basura, todavía no tengo muy bien resuelto ese asunto
En realidad
nada,
no tengo resuelto nada.
Si es hermoso jugar a la fantasía,
a que venga la princesa y me rescate del dragón.
Yo me llamo dragón,
él, no te entrega nada.
Quizás una burda dependencia,
una burla al 9 de julio,
un piquete reprimido,
flores pisoteadas,
una gran partida presupuestaria del erario público para reparar los daños ocasionados
Acá, el piano de fondo sigue sonando
y mi retirada es inminente,
su quehacer, intimidante
-"¿Otro día de mala pesca, don?"
-"Otro segundo más, diría yo"
-"¿Otro segundo?"
-"Y sí, ¿o no es un privilegio contemplar esta inmensidad desde la orilla?"
Comentarios
Publicar un comentario